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Todos hemos tenido un profesor que nunca olvidamos, ya sea porque gracias a él o ella adoramos, o bien, odiamos un ramo; Pero en este caso, parece ser lo primero, basta llegar a dependencias de Ingeniería metalúrgica de la Usach, para comprobar de inmediato cómo tienen en estima a este profesor capitalino.
Una imponente y antigua construcción estilo francés alberga entre sus muros un gran taller de máquinas y fundiciones, donde día a día se enseña el arte y ciencia de la metalurgia. Allí me esperaba mi entrevistado, el que todos parecían conocer, nombre que siempre venía acompañado de una mueca agradable.
Lo esperé un momento en los talleres de fundición, observé a muchos alumnos y alumnas en rededor, concentrados en su trabajo, y entre el ruido de las máquinas, los metales y los hornos fundidores, pude ver un hombre cano que vestía una cotona azul, el que parecía estar dando indicaciones mientras los atentos oyentes asentaban con la cabeza, Don Tucapel estaba muy ocupado, estaba enseñando. Me sentí menos inoportuna cuando raudamente se acercó a decirme que estaba terminando su clase y me daría la entrevista, entonces comenzaría a comprender porqué es tan admirado entre sus alumnos.
El profesor ingeniero metalurgista, Martín Tucapel Montalva Paredes, es casado hace 54 años, tiene 2 hijos, (ahora también docentes como él), nacido el séptimo mes del año 1927 en la comuna de Lo Espejo en nuestra capital. Ya a los 16 años egresó como Técnico Industrial Metalurgista, de la antigua Escuela de Artes y Oficios, alma máter de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) ,de donde luego se titularía como ingeniero de la especialidad y de donde además se quedaría a enseñar.
La historia docente de “Don Tuca”, como le llaman cariñosamente sus alumnos, comienza en la aulas de la antaña Escuela de Artes y oficios, cuando corrían los años 50 y, ya estando a punto de egresar junto a sus compañeros, luchaban para hacer de dicha escuela una Universidad Técnica, lucha que tendría más tarde sus frutos, y de la que él egresaría el año 70.
Inicios en la docencia
¿Cómo comienzan sus pasos en la docencia?
Luego de egresar me dedique a trabajar 6 años en la industria relacionada con la fundición, como no estaba muy buena la paga vine aquí a la universidad a preguntar a los profesoressi sabían de alguna “peguita, y así llegue a Constitución, un pueblo muy lindo donde habían alrededor de 10 extracciones a orillas del Río Maule, una de ellas estaba a cargo de una escuela industrial donde construían barcos pesqueros faluches, además fundían fierros para hacer anclas, escobenes, huenchi y vitas (donde se amarran los barcos); ahí comencé a trabajar por un sueldo bajo, pero luego me darían unas horas de dibujo técnico. Pasaron 4 años. Luego emigré a Temuco, también a través de un dato de los profesores de la Usach y ahítuve a cargo la jefatura de Fundición desde el año 58 al 63, y estuve ahí por 5 años, dedicándome por completo a la docencia.
Entonces¿Siempre tuvo claro que el área de fundición era lo suyo?
En algunos ramos teóricos quizás no fui muy bueno, pero en los ramos que tienen que ver con fundición, fui buen alumno. Y desde entonces llevo 46 años en lo mío. (Ríe) Además, siendo alumno junto a mis compañeros pude participar en la creación de importantes piezas de bronce que hasta ahora permanecen en Santiago y que fueron encargadas por las autoridades de la época, como son los Bustos de Broncede los Presidentes Balmaceda y Arturo Alessandri Palma (en Ñuñoa).
Estos fueron hechos en molde de cera y se hacen por parte: por ejemplo elmonumento a Balmaceda, la cabeza y el cuerpo en 2 parte, esas partes se recubren por dentro y por fuera con una mezcla que le llamamos: Ludo, 2 refractarias y una de yeso, así formamos una pasta que va recubriendo por dentro y por fuera, le hacemos entrada y salida. Calentamos y vaseamos la cera a un molde. Posteriormente cuando esa mezcla esta lista, se calcina y se saca, eso demora más menos unos 8 meses. Para que no se corra la mezcla se atraviesan unos clavos. Luego se pule el busto y cuando está todo listo se le aplica una pátina. Fue enviado hacer por seguidores de ambas autoridades de la época.
¿Cómo regresa a enseñar luego de haber jubilado?
Aquí trabajé 30 años a jornada completa, dondetuve una cátedra que se llamaba Metalurgia de la Fundición, además fui coordinador docente por 5 años, y profesor de laboratorio de fundición, y claro, luego jubilé y me fui a mi casa, pero al parecer, necesitaban aalguien aquí (ríe) y me llamaron nuevamente, me contrataron como profesor por jornada de clases. Un complemento de los profesores que hacen la cátedra y yo la parte de laboratorio de fundición. Actualmente tengo 3 coordinaciones, 15 alumnos. Para mi fue algo bueno, porque cuando uno se va de aquí, queda con mucha pena y llegas a tu casa donde te vas deteriorando, ya que cambia el sistema de vida, y uno se va aislando también. Lees el diario todos los días, la televisión, etc. Yo extrañaba enseñar
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¿Por qué cree que lo llamaron nuevamente y cómo es la relación con sus alumnos en general?
Yo creo que porque vieron que tengo afinidad con los alumnos de manera natural. Por ejemplo, a veces, cuando trabajamos aquí, salimos de visitas en la Industria, en esas instancias conversamos y se comparte, comentamos las charlas que nos dan en las industrias que visitamos, que además y entre paréntesis, la gente que nos recibe allá, y que generalmente también son egresados nuestros.
Muchos ex alumnos nos invitan a sus trabajos, a los talleres o industrias importantes. Por lo tanto, creo importante que los alumnos estén al tanto de qué se trata su futuro trabajo, les digo que debemos ir preparados a las industrias, los insto a que vean la paginas Web de la industria, a que se preparen, averigüen, para que luego puedan preguntar y conozcan sobre la fundición.
Todo lo que los alumnos aprenden aquí luego deben aplicarlo en la industria; lo que hacemos aquí en “chiquito”, un molde por ejemplo, hay que llevarlo algún día a la realidad en grande: si aquí tenemos un horno para 30 Kg., allá hay uno para 20 toneladas; si sacamos un cucharada pequeña, ellos una cucharada de 10 toneladas de material; moldes que pesan 8 o más toneladas, donde se funde material en tres hornos y reciben una cucharada de 30 toneladas de metal.
¿En esas instancias es donde los alumnos aprenden más?
Yo creo que sí, por ejemplo, lo que se hizo una tradición aquí es lo que llamamos “la fundida” de final de año y representa una especie de bautizo, de donde sale el ingeniero metalúrgico: Preparamos los moldes (cargas), y luego ellos reciben el metal fundido. Allí los alumnos trabajan, se ensucian y están ansiosos de ver el fruto de su trabajo. Vierten el metal líquido, luego lo sacan y lo vierten en un molde y ven cómo resulta la pieza final. En ese proceso, uno tiene mucho acercamiento con los alumnos ya que todos participamos en el proceso de fundición.
¿En esta carrera salen a menudo a terreno?
Cuando salgo a terreno conlos alumnos por mi trabajo, en mi casa ya saben, porque el día antes voy al supermercado, compro panes, rodajas de algún embutido (mortadela, queso, etc.) y en la noche los preparo con mi esposa, los traigo para acá o los llevamos al lugar donde es la salida a terreno o para el camino, ya que no todos los alumnos toman desayuno en sus casas, porque no alcanzan por diferentes razones.
Tiene noción a cuántas generaciones ha enseñado y ¿Hay muchas diferencias entre ellas?
Sí han cambiado, pero siempre han sido muy respetuosos conmigo. Los cambios pasan por otras razones anexas a la actividad estudiantil, a veces los alumnos andan metidos en cosas que los desconcentran, los desvían del estudio propiamente tal. Por ejemplo, la política o la religión; u otras negativas como las drogas. Cuando yo me inicié en la docencia estas cosas no existían, o al menos no lo veía, esto recién lo pude ver bordeando los años 70, después se fue masificando. Esto se debe a que muchos no saben qué hacer con su libertad, ya lejos de las ataduras típicas del colegio o la casa.
Pero en mi caso, puedo decir que he tenido buenos alumnos. Actualmente tengo exalumnos en todo Chile. Una gran cantidad de ellos está en Chuquicamata, El Teniente, arriba en la fundición Caletones o en el concentrador de mineral; abajo en los talleres; y hasta en Huachipato tengo exalumnos.
¿Mantiene contacto hasta hoy con ellos?
Sí me llaman, y muchos de ellos me llaman cuando recién egresan para hacerme alguna pregunta técnica y me dicen “mire don Tuca, fíjese que tengo este problema cómo puedo solucionarlo…”etc. También hay casos en que no encuentran trabajo y me llaman por algún dato. Hoy mismo en la mañana me llamó uno, que quedó si pega por reducción de personal, al rato me llama un egresado que necesitaba una persona, así que inmediatamente y para sorpresa del alumno desempleado, llamé para que se pusieran en contacto. No lo podía creer. Eso es algo que los alumnos agradecen mucho, ya que muchas veces los alumnos necesitan práctica o trabajo y poder ayudarlos en ese proceso es bueno.
¿Les entrega datos y les busca práctica?
Todos los años les busco práctica a los alumnos o pegas a otros. Además yo tengo alumnos ayudantes, los busco cuando veo que están más capacitados o le ponen más empeño, los he tenido incluso por 6 semestres. Algunos duran lo que dura la carrera. Y eso es un gran antecedente para ellos ya que van a la Industria, y en su curriculum dice “ayudante de don Martín Tucapel y al parecer es un voto de confianza para ese alumno a la hora de postular a un trabajo. |
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Tengo ex alumnos que todavía me llaman para saber cómo estoy, yo creo que se debe a que yo trato bien a los alumnos, los apoyo cuando necesitan orientación o no entienden algo. Por ejemplo cuando yo era coordinador docente, y no había computadores, yo les ayudaba a algunos a inscribir sus ramos o orientarlos si andaban perdidos; o los aconsejaba para que se dedicaran a estudiar si veía que tenían talentoy así avanzaran en los estudios. Hay muchos profesores que guardan mucha distancia, pero creo que mientras se mantenga el respeto. No hay problema que un alumno se acerque al profesor si no entiende algo.
Es más cercano con ellos…
Muchos profesores no miran el lado humano de los alumnos, de sus familias, sus historias y esfuerzos. En cambio yo si me fijo en eso, porque los que llegan aquí, a especialidad, ya llevan más de la mitad de la carrera, ya tienen definida su opción. Hay casos de hombres, ya casados con responsabilidades, donde una situación así es muy complicada para ellos. Por lo tanto, creo que el criterio que uno utiliza para evaluar frente a una décima por ejemplo (el 3,9) es crucial, pero hay colegas que simplemente no lo hacen.
Para terminar, el profesor Tucapel reflexiona sobre la cantidad de alumnos que ha enseñado. “a ver calculemos que si son 15 alumnos por semestre, 30 por año, en mis 46 años… ¡Imagínese cuántos alumnos he tenido! (ríe) cerca de 1500 alumnos más o menos. Toda una hazaña”.
USACH
1949, durante el gobierno de don Gabriel González Videla, se une La Escuela de Artes y Oficios de Santiago con la Escuela de Minas de Copiapó y la Escuela de Minas de Antofagasta para formar la Universidad Técnica del Estado (UTE), convirtiéndose en la mejor universidad chilena en el área de la Ingeniería aplicada y en la formación de técnicos industriales. En 1981, las sedes de la Universidad Técnica del Estado se dividen formando nuevas universidades. La sede central de Santiago pasó a llamarse Universidad de Santiago de Chile.

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